Chapter 16 of 17

Chapter 16: Nos volvemos a elegir (+18)

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"Déjame mostrarte que puedo amarte bien, ayudarte a crecer, sin ahogarte". Pond repitió con la voz entrecortada. Pond ya tenía claro en su cabeza y su corazón que iba a recuperar a Phuwin. Los mese sin él había sido los peores de su vida. Si tenía que arrastrarse en el barro o llorarle todas las noches en su puerta lo haría. Phuwin era el amor de su vida y valía la pena cualquier cosa con tal de volver con él. Por otro lado, Phuwin aún dudaba, pero de repente recordó todas esas noches de añoranza, por su piel, sus palabras de amor, sus besos. Todas esas sesiones de terapia en donde le decía a Lim cuanto lo amaba. Entonces se quebró. Miró a los ojos y susurró lentamente "está bien. Te daré una oportunidad". Pond abrió los ojos y se paró, dispuesto a abrazarlo y besarlo. Sin embargo, Phuwin estiró una mano y lo frenó. Pond paró en seco, con el corazón en la garganta, pensando en que su esperanza se iba a marchitar. "Te doy la oportunidad de que me demuestres quién eres ahora. Vamos a volver a empezar, a conocernos de verdad." Tomó aire para organizar sus ideas "Nuestra relación empezó porque básicamente tú me reclamaste, ahora quiero que las cosas sean normales, quiero que me conquistes como alguien normal." A Pond le volvieron a brillar los ojos. "Por supuesto cariño, me voy a ganar tu corazón.". Le dijo el mayor mientras volvía sentarse y recuperaba el aliento que creía perdido. "Por el momento me voy a quedar aquí, en el Hotel Garden a un par de cuadras" dijo con entusiasmo el mayor. "Déjame invitarte a almorzar y mañana sal conmigo. Haremos lo que tú quieras". Phuwin acepto con un leve movimiento de cabeza y salieron del café a pasar el resto del día juntos. Durante los siguientes Pond fue el hombre más atento que Phuwin alguna vez hubiera conocido. Por petición de Phuwin, Pond no tenía permitido desentenderse del trabajo, por lo que durante el día él se encargaba de las cosas del trabajo en la mañana, buscaba a Phuwin durante el almuerzo, volvía al hotel para completar el trabajo de la tarde y algunas noches se veían para tener planes tranquilos. Los fines de semana a veces salían los dos, o a veces salía con Dew y Nira. La relación de Pond y Dew había mejorado significativamente, pues Pond reconocía que el mayor de los Tang quería lo mejor para su hermano, y Dew reconocía que el empresario estaba realizando un esfuerzo increíble por hacer feliz a Phuwin. Por el momento había decidido no llevar la relación a un plano físico completo. Se cogían de la mano, se abrazaban y después de un par de días comenzaron a besarse. Sin embargo, ninguno de los dos intentó ir más allá, aunque mentirían si dijeran que no lo deseaban. Al mes de haber empezado a reconstruir su relación Pond tuvo que volver a la ciudad para atender asuntos de extrema urgencia en el grupo Lertratkosums, que requerían su presencia. Decidieron que llevarían mientras tanto la relación a distancia. Se escribían todas las mañanas para desearse los buenos días, y por las noches hacían videollamadas contándose sobre su día. Alrededor de las dos semanas después del regreso de Pond a las oficinas del grupo Lertratkosum, el menor empezó a sentir un impulso, una necesidad creciente de volver a la ciudad. Mentiría si dijera que una gran parte de su deseo se debía a la añoranza y anhelo que le producía la ausencia de Pond. Mas otra parte del empezaba a extrañar trabajar y valerse por sí mismo. Phuwin había trabajado desde su mayoría de edad y para él era muy importante ganar su propio dinero. Esto le daba independencia y estabilidad. Sin embargo, la provincia donde se encontraban actualmente era demasiado pequeña y no tenía opciones de empleo viable para él. Por lo que si deseaba trabajar en su profesión era imperativo volver a la ciudad. Una vez la idea se instaló en su cabeza decidió comentársela a Lim, quien consideró que el menor había progresado lo suficiente como para regresar al mundo laboral. Además, consideraba que mantenerse ocupado con el trabajo ayudaría a que sintiera menos apego hacia Pond y se distrajera para no enfrascarse en pensamientos negativos. Sin embargo, le advirtió que no era posible por el momento vivir solo, pues necesitaba un entorno de apoyo, una estructura y comunicación constante. Descartó de inmediato la idea de volver con sus padres. La constante explotación, era un veneno que no quería volver a beber. Estos meses de terapia le habían enseñado que, aunque fueran familia él siempre debía ser su prioridad, y si eso implicaba cortar los lazos con sus padres y su hermana, que así fuera. Esa puerta estaba sellada, para siempre. Vivir con Pond, pensó, sería demasiado pronto. Demasiado intenso y podría afectar la incipiente relación que estaban construyendo. Tampoco podía pedirle Dew y Nira que abandonaran todo por él. En su mente ya había trastornado suficiente su vida como para exigirles que se mudaran con él a la ciudad. La única opción viable, entonces, era encontrar un punto intermedio. Un lugar seguro, una oportunidad que le permitiera crecer sin ahogarse, por lo que se decantó por una residencia psiquiátrica. Una vez identificó un lugar que ofrecía los servicios y cuidados necesario a un precio que podía cubriré con sus ahorros, decidió que era hora de hablar con Dew, Nira y Pond. "Pond, necesito comentarte algo en persona. Se que estas supremamente ocupado, pero ¿podría venir este fin de semana?". Comentó Phuwin durante su videollamada nocturna. "Claro amor, pero ¿debería preocuparme?" Comentó el empresario con un ligero tono de angustia en su voz. "Para nada, pero es algo que no quiero hablar por teléfono" dijo el menor. Pond prefirió no insistir, pero un dejo de ansiedad lo siguió el resto de la semana. Para el viernes Pond no aguantó más y realizó el viaje a la provincia. De manera que para el sábado a las 8 am ya se encontraba tocando el timbre en la puerta de la casa de Dew. Los cuatro se sentaron en la mesa del comedor a desayunar. Phuwin los recorrió con la mirada y decidió soltar la bomba. "He decidido que es hora de volver a trabajar y para eso necesito volver a la ciudad. Ya hablé con Lim y me dio el visto bueno siempre que no viva solo. Como vivir con papá y mamá no es una opción, Dew vive aquí y creo que es demasiado pronto para volver a vivir con Pond, he decidido conseguir un lugar en una residencia psiquiátrica." El silencio que siguió fue ensordecedor. Dew y Pond se miraron con un claro pánico en los ojos. Nira, más prudente, decidió esperar y tomar un papel conciliador. "Phu, no sé si esto sea una buena idea." Dijo Dew con una clara preocupación en su voz. "Nadie te está echando, me sentiría mejor si te quedaras un tiempo más con nosotros" continuó con una voz más firme de lo que quería que sonara. "Creo que lo que dice tu hermano es razonable, no sé si es el momento adecuado para...". Pond no pudo terminar la frase. Phuwin, con una determinación de hierro, estiró una mano y los detuvo. Cuando Dew y Pond lo miraron vieron miedo en sus ojos que empezaban a ponerse brillantes. "No hagan esto, por favor. Entiendo su preocupación, pero esta es mi decisión. No me persuadan para cambiarla, no otra vez." Una lágrima rodó por la mejilla de Phuwin mientras pronunciaba las palabras. Antes que las cosas se salieran de control, Nira decidió intervenir. "Phu, nadie te está persuadiendo de nada" se estiró para abrazarlo y miró fuertemente a los otros dos hombres. "Dew y Pond solo están un poquito nerviosos, pero tu estas en todo tu derecho de buscar un trabajo. ¿Puedo hacerte unas preguntas para entender mejor la situación?". Phuwin miró a su cuñada con ternura y asintió. "Quisiera entender por qué no buscas trabajo aquí" pregunto la mujer con ternura. "Ya miré y no hay trabajos que se ajusten a mi perfil. Y no quiero trabajar en otra cosa" respondió Phuwin con calma. "Y ¿ya tienes trabajo en la ciudad?" Continuó Nira. "Aún no, pero es más fácil encontrar si estoy allá" le dijo el menor. "¿Por qué esa residencia psiquiátrica?" Inquirió la mujer con paciencia. "Como les comenté, no tengo con quien quedarme y este lugar ofrece todo lo que necesito a un precio que puedo pagar." "Phu, si en verdad quieres volver a la ciudad me voy contigo" dijo Dew. "Dewy, ya has sacrificado mucho por mi estos meses. No puedo pedirte que dejes tu vida por mi des... por mi deseo". Dijo Phuwin dejando escapar otra lágrima. Dew se disponía a hablar con una rapidez que denotaba que no había pensado muy bien las cosas, cuando la mirada asesina de Nira lo detuvo. Pond que observaba la interacción decidió intervenir. "Tengo una idea" dijo con un brillo de alegría en sus ojos. "Pero antes de comentarla quisiera saber que tan dispuestos estarían Nira y tu -miró a Dew a los ojos- a mudarse". Phuwin iba a protestar, pero esta vez fue Pond quien lo interrumpió. "Por favor, amor, déjalos que ellos también expresen sus deseos.". Dew y Nira intercambiaron una mirada de complicidad. "Podríamos mudarnos, el único problema real es que tendría que buscar trabajo" dijo Dew y su esposa movió suavemente su cabeza en señal de apoyo. "Entonces creo que tengo una solución que nos dejaría contentos a todos". Dijo Pond. Todos lo miraron por un segundo y entonces el empresario continuó. "Hace poco el grupo Lertratkosums adquirió una empresa de consultoría jurídica. Los abogados son excelentes, pero la administración es un desastre, por lo que planeábamos llevarnos a los abogados y los activos y liquidar el resto. Sin embargo, se me acaba de ocurrir algo mejor." Phuwin abrió los ojos, presintiendo hacia donde iba Pond. "Pond, no sé si..." no pudo continuar porque el empresario lo interrumpió "déjame terminar y luego decidimos". Tomó aire y continuó. "Yo se Dew que tu trabajas como defensor público para esta provincia. Mi propuesta es la siguiente. En vez de liquidar esa compañía la convertiría en una firma que tome casos pro-bono. Tu manejarías el enfoque que quieras en términos de los casos. Phuwin se puede encargar de la administración, del tiempo que fue mi asistente sé que tiene las capacidades. Y yo simplemente les proveo el capital". Hizo una pausa para tomar aire y agregó "Y antes de que lo preguntes que gano yo con eso amor, a parte de la tranquilidad de todos, la empresa puede descontar impuestos de esta iniciativa al presentarlo como donación y además mejoramos el PR por prestar servicio social a la comunidad". A Dew se le iluminaron los ojos. La verdad un trabajo así era su sueño y la razón principal por la que había estudiado derecho. Sin embargo, Phuwin dudó. "No sé si trabajar para ti otra vez sea buena idea." Dijo Phuwin con nerviosismo, pero Pond lo tranquilizó. " yo la verdad no intervendría, tú sabes que de ese tipo de proyectos dentro del grupo Lertratkosum se encarga el gerente de responsabilidad social, y en caso de que yo tenga que intervenir, y si te sientes más cómodo así, puedo tratar directamente con Dew." Phuwin miró a su hermano. Sabía que algo así era su sueño. Miró a su cuñada que con la mirada transmitía un apoyo total a su esposo. Luego pensó que un trabajo así era también un sueño para él y, además, poder vivir con su hermano y no en aquella residencia, también era una mejor solución. Lentamente Phuwin miró a los otros dos hombres y asintió. El ambiente que hasta hace unos momentos había sido pesado se transformó dejando una paz y felicidad. "Como técnicamente deben realizar relocalización, el grupo Lertratkosum dentro de sus políticas otorga un bono por mudanza y les ayuda a conseguir un sitio para vivir. Sin embargo, me sentiría más cómodo si Phu viviera en una de mis residencias. Pero no te voy a presionar amor, es tu decisión". Dijo Pond con una sonrisa que le transmitió seguridad. El resto de la mañana siguieron hablando para plantear las cuestiones logísticas, reglas y fechas de la mudanza. Al final decidieron que el lunes se iniciaría la vinculación de los hermanos al grupo Lertratkosum, y la mudanza sería la próxima semana, para iniciar oficialmente en dos semanas. Durante los siguientes días se dedicaron por completo a la mudanza. Al final utilizando sus ahorros y el bono de relocalización de ambos, Dew dio la cuota inicial de un apartamento cerca a las oficinas donde trabajarían. A pesar de que Dew insistió en que Phuwin no debía poner un dinero, el menor quiso darles aquel bono como agradecimiento por los meses de cuidado y como compensación por hacerlos cambiar tan drásticamente su vida. Los primeros días en la empresa fueron difíciles. Tal como dijo Pond la administración anterior era un desastre, pero el personal era muy capaz. Mientras Dew se encargaba con el jefe de Recursos Humanos y del Departamento Jurídico quienes se quedarían en la nueva fundación y quienes pasarían al grupo Lertratkosums, Phuwin tuvo que encargarse de reestructurar toda el área administrativa. Después de un par de meses la fundación ya se encontraba a plena capacidad y empezó a manejar casos enfocados principalmente en atención a madres cabeza de hogar y víctimas de violencia intrafamiliar. Además de los servicios legales se autorizó tener un área encargada de acompañamientos psicosocial. Para los casos más graves, crearon un convenio con el Dr. Chen, quien atendía a las víctimas en su clínica . Phuwin se transfirió de la consulta de Lim a la del Dr. Chen y siguió con sus terapias, al igual que Pond. Sin el problema de la distancia, la relación retomó el camino que había adquirido en la provincia. Pond recogía y llevaba casi todos los días hacia y desde su trabajo. Tenían citas nocturnas y después lo dejaba en la casa de su hermano. Un par de meses después de la mudanza, en una noche de lluvia fueron al teatro. Durante la función la lluvia se convirtió en tormenta y para cuando salieron con destino a la casa de Phuwin, las vías estaban cerradas por las afectaciones del monzón. Phuwin llamó a su hermano y le comentó de la situación, y aunque reacio, no tuvo más opción que aceptar que el menor pasara la noche en la casa de Pond. Era la primera vez que Phuwin estaba en este nuevo apartamento, lo que fue un alivio. La verdad no se sentía con la fortaleza necesaria para regresar al anterior lugar. Esa noche durmieron juntos. Phuwin con su cara enterrada en el pecho de Pond y el abrazándolo con sumo cuidado. Ambos con una sonrisa dibujada en los labios y una tranquilidad que jamás habían experimentado.

End of Chapter 16