Chapter 3 of 4
La gravedad es un dios misericordioso.
92 words
Garras afiladas rasparon contra el cristal. Un sonido chirriante, el aullido del Stalker, rebotó en la superficie, reverberando en los oídos de Gabriela. Detrás de ella, sus siete compañeros se acurrucaron, sus rostros pálidos. El terror era palpable en el aire. Estaban acorralados en el borde de la azotea, veinte pisos sobre el suelo, sin otra ruta de escape.
La criatura, una masa retorcida de músculos y huesos expuestos, se aferraba a la fachada. Sus ojos inyectados en sangre brillaban con una inteligencia depredadora, no solo instinto. Había aprendido. Había evolucionado.